El sector del transporte es clave en el objetivo de alcanzar la neutralidad climática en 2050 en la Unión Europea. Con ese propósito, las normas Euro 6 y Euro 7 buscan reducir las emisiones contaminantes de los nuevos vehículos que se comercializan en Europa. El control de emisiones irá ahora un paso más allá, lo que obligará a las pymes a replantear su logística. Fabricantes, empresas de transporte y empresarios que quieran renovar su flota se verán afectados por los cambios. Y alternativas como el combustible GNL pasarán a ser estratégicas en el transporte pesado.
Qué son Euro 6 y Euro 7: diferencias
Euro 6 es la norma sobre emisiones que desde 2014 se aplica en la Unión Europea. Afecta tanto a coches nuevos homologados para vender en Europa como a todos los vehículos vendidos y matriculados en Europa.
Euro 7 es una ampliación de esa norma, de aplicación progresiva a partir de 2027, cuyo objetivo es que todos los vehículos que se vendan en la UE en 2030 declaren unas emisiones contaminantes oficiales de 60 g/km como máximo.
Por tanto, Euro 6 y Euro 7 son dos normas que buscan reducir las emisiones contaminantes de los vehículos nuevos. El objetivo es reducir los niveles de óxido de nitrógeno (NOx), monóxido de carbono (CO), hidrocarburos (THC y NMHC) y material particulado (PM), entre otros.
La principal diferencia entre Euro 6 y Euro 7 está en los límites de emisión que establecen para distintos contaminantes y tipos de vehículos.
Qué cambios introduce la normativa Euro 7
La Euro 7 simplificará las normas actuales y se aplicará tanto a vehículos ligeros como pesados. Hasta ahora, esos coches estaban regulados por las leyes Euro 6 y Euro VI, respectivamente. A partir de ahora, habrá una única normativa unificada, que establece límites para:
- Óxidos de nitrógeno (NOx).
- Monóxido de carbono (CO).
- Hidrocarburos.
- Emisiones de partículas (incluidas las partículas más pequeñas PN10).
- Óxido nitroso (N₂O) en vehículos de transporte pesado.
- Emisiones de partículas de los frenos.
- Desgaste de los neumáticos.
- Duración de la batería en vehículos eléctricos e híbridos.
A diferencia de las normativas anteriores, la Euro 7 pone el foco en las emisiones reales durante toda la vida útil del vehículo, y no solo en las pruebas de laboratorio.
Los plazos de la Euro 7: fechas clave
La norma Euro 7 será el nuevo estándar de emisiones para vehículos y entrará en vigor de manera gradual a partir del 1 de julio de 2027 (dos años más tarde de lo previsto inicialmente). Establece límites más estrictos y amplios a las emisiones contaminantes que la Euro 6, con el objetivo de reducir la contaminación y aumentar la sostenibilidad de los vehículos durante toda su vida útil.
Las fechas clave en los plazos de la Euro 7 que debes tener en cuenta son las siguientes:
Coches y furgonetas (M1 y N1)
Los vehículos de transporte ligero se verán afectados por la Euro 7 ya en 2026, con los siguientes plazos:
- 29 de noviembre de 2026: se aplicará a los nuevos tipos de vehículos, es decir, aquellos modelos totalmente nuevos que lancen las marcas de automoción.
- 29 de noviembre de 2027: se aplicará a todos los vehículos nuevos que se vendan o matriculen.
- 1 de julio de 2030: fecha límite para fabricantes de pequeño volumen.
Camiones y autobuses (M2, M3, N2, N3)
Los vehículos pesados tendrán 18 meses más de margen que los ligeros para adaptarse a la Euro 7, pues su mecánica es más compleja. Estos son los plazos:
- 29 de mayo de 2028: se aplicará a los nuevos tipos de vehículos.
- 29 de mayo de 2029: se aplicará a todos los vehículos de transporte pesado nuevos.
- 1 de julio de 2031: fecha límite para fabricantes de pequeño volumen.
Vehículos afectados: cómo afecta la Euro 7 y qué sucede con los que no cumplen la normativa
La normativa Euro 7 fija los límites máximos contaminantes de los vehículos gasolina y diésel, limitando también las emisiones que se producen por los frenos y las ruedas. Con la Euro 6 los motores de gasolina ya tenían que cumplir este requisito pero la Euro 7 lo amplía a vehículos diésel, obligando a las grandes marcas a redirigir sus esfuerzos para adaptar los motores de combustión en híbridos.
Turismos y furgonetas, primero, y camiones y autobuses, después, se verán afectados por la normativa Euro 7. Por tanto, el sector tendrá que adaptarse para poder seguir participando en el mercado europeo.
Consecuencias estratégicas e impacto operativo: renovación de flota, costes y planificación
La Euro 7 tendrá consecuencias estratégicas en las empresas que trabajan con flotas de vehículos. Esto obligará a tomar decisiones clave en aspectos como:
- La planificación de compras cuando haya que renovar los vehículos, que tendrá que cuadrar con las fechas clave de entrada en vigor de la normativa.
- La planificación financiera, ya que los nuevos vehículos serán más complejos y, por tanto, con un precio inicial probablemente más caro.
Talleres, proveedores de diagnóstico y servicios de gestión de flotas se verán beneficiados, pues se espera un aumento de la demanda de servicios con el objetivo de cumplir la ley. La adaptación, además, mejorará la imagen corporativa en materia de sostenibilidad (ESG).
El rol del GNL en un escenario regulatorio más exigente
Con la entrada en vigor de la Euro 7, que establece limitaciones cada vez más exigentes, el GNL se erige como una alternativa viable de transición, especialmente para vehículos de transporte pesado.
Su mayor densidad energética frente al gas comprimido ofrece mayor autonomía para largas distancias y permite repostajes rápidos, dos factores clave en rutas logísticas intensivas.
Además, la disponibilidad de estaciones de GNL facilita su adopción sin necesidad de rediseñar por completo la operativa logística. De esta forma, las empresas pueden reducir su dependencia del diésel y preparar un salto progresivo hacia el bioLNG renovable con el fin de reducir las emisiones contaminantes y cumplir con la nueva normativa.